El aceite de oliva es una grasa y por tanto, como todas las grasas, aporta 9 Kcal. / g., independientemente que el aceite esté frito, crudo, frío o caliente.
La fritura es un método de cocción que aporta más calorías. Esto se debe a que al sumergir el alimento en aceite a altas temperaturas (y más si el alimento está rebozado o harinado) se facilita la entrada de aceite a la estructura del alimento, quedando atrapado en la capa del rebozado o harinado y en la costra que forma el aceite alrededor del mismo.
El aceite que le añadimos a la ensalada tiene las mismas calorías que el aceite frito, sólo que tenderá a irse al fondo de la ensaladera.
Si nos pasamos con el aceite, nos pasamos con las calorías.
100g de aceite de oliva, de girasol, de maíz, de soja, etc. Aporta aproximadamente 900 Calorías.
El aceite de oliva es una grasa y por tanto hay que tomarla con moderación. Tiene propiedades muy beneficiosas que hacen de él un alimento de un gran valor nutritivo.
Actualmente se sabe que el consumo de aceite de oliva virgen tiene beneficios cardiovasculares debido a su aporte en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico), vitamina E (antioxidante), fitosteroles (capacidad de reducir el colesterol) y compuestos fenólicos (antioxidantes).
Las calorías del aceite son las mismas independientemente que el aceite sea de oliva, oliva virgen o oliva virgen extra. En cambio, su valor nutritivo se va perdiendo cuanto más refinado sea el aceite. |